Cifrar archivos en tu Mac.
Cuatro formas, desde la que ya trae tu Mac hasta la más completa, y por qué tus documentos importantes merecen su propia bóveda.
Qué significa cifrar
Cifrar convierte un archivo en datos ilegibles que solo vuelven a ser el archivo original con la llave correcta, que normalmente sale de tu contraseña. No es lo mismo que ocultarlo o cambiarle el nombre: un archivo cifrado sigue siendo ilegible aunque se copie a otro lugar.
Si buscabas cómo proteger una carpeta con contraseña en Mac: macOS no tiene esa opción directa en Finder. Lo más parecido que trae es una imagen de disco cifrada (la forma 2).
1. FileVault: todo el disco
La base. Viene con macOS.
Actívalo en Ajustes del Sistema › Privacidad y seguridad › FileVault. Cifra el disco completo: con la Mac apagada, todo lo que contiene es ilegible sin tu contraseña.
- Lo que protege: tu Mac apagada o con la sesión cerrada, por ejemplo si la pierdes.
- Hasta dónde llega: con tu sesión abierta, todos tus archivos están disponibles, para ti y para cualquier app que uses. Tampoco viaja con los archivos: lo que copias a una USB, al correo o a la nube sale sin cifrar.
Actívalo siempre. Las otras tres formas se suman a esta, no la reemplazan. Y para lo que pasa con tu Mac encendida, está la forma 4.
2. Una imagen de disco cifrada
Una "carpeta con contraseña" con lo que trae macOS.
- Abre Utilidad de DiscosEstá en Aplicaciones › Utilidades.
- Archivo › Nueva imagen › Imagen a partir de carpetaElige la carpeta que quieres proteger.
- Elige cifrado AES de 256 bitsEscribe una contraseña y, en formato, elige lectura/escritura si vas a agregarle archivos después.
- Ábrela con doble clicPide la contraseña y aparece como un disco. Al terminar, expúlsala para que vuelva a quedar cerrada.
- Lo bueno: no hay que instalar nada y se abre en cualquier Mac.
- Hasta dónde llega: mientras está abierta, su contenido está disponible como cualquier disco, y queda así hasta que la expulses. No tiene una llave de recuperación: si olvidas la contraseña, no hay forma de abrirla. Y para respaldarla hay que copiar la imagen completa cada vez.
3. Un PDF con contraseña
Para enviar un documento.
En Vista Previa, abre el PDF, elige Archivo › Exportar… y marca la opción para protegerlo con contraseña. Quien lo reciba necesita esa contraseña para abrirlo; mándasela por otro medio que el archivo.
- Lo bueno: cualquiera lo abre, en cualquier sistema, sin instalar nada.
- Hasta dónde llega: es uno por uno y solo para PDF. Sirve para compartir un documento, no para guardar muchos.
4. Una bóveda de gokumonkyo
Para que tus documentos importantes solo los veas tú.
FileVault cuida tu Mac apagada. Pero la mayor parte del tiempo tu Mac está encendida y con tu sesión abierta, y ahí tus archivos están a la vista de quien use tu computadora, de las apps que instalas y de lo que se sincroniza con tu nube.
Una bóveda cambia eso: mientras está cerrada, lo que guardas ahí es ilegible para todos menos para ti, aunque tu Mac esté encendida. Se abre solo con tu huella o tu contraseña, y se vuelve a cerrar sola cuando dejas de usarla.
Y se usa como una carpeta de Finder, con lo que a las otras formas les falta para el día a día:
- Cada archivo con su propia llave (AES-256-GCM). Los nombres también van cifrados.
- Touch ID para abrir, y la bóveda se cierra sola cuando dejas de usarla.
- Una llave de recuperación por si olvidas la contraseña.
- Respaldo cifrado en tu propio Google Drive, que solo sube lo que cambió.
- "Mover a la bóveda" borra los originales de tu Mac solo después de comprobar cada copia.
- Compartir una bóveda con un archivo y un código que se entregan por separado.
Por ahora es solo para Mac. Ver todas las funciones ›
¿Cuál elegir?
- Siempre: FileVault, para tu Mac.
- Un archivo de vez en cuando, sin instalar nada: una imagen de disco cifrada.
- Enviar un documento: un PDF con contraseña.
- Tus documentos importantes (INE, pasaporte, contratos, tu e.firma, declaraciones): una bóveda de gokumonkyo, para que solo tú puedas verlos.
La combinación que recomendamos: FileVault para tu Mac y una bóveda para lo que importa. Lo demás puede quedarse en Finder como siempre.
Lo que vale para todas
- Tu contraseña es la llave final. El cifrado es tan fuerte como ella: larga, única y que no uses en otro lado.
- Ten una forma de recuperarla. Un gestor de contraseñas o una llave de recuperación guardada fuera de tu Mac.
- Haz un respaldo. Cifrar protege la privacidad; el respaldo protege contra perder los archivos.